La madera maciza siempre tiene defectos: Los defectos de la madera incluyen nudos, decoloración e irregularidades en el crecimiento. Por lo tanto, las láminas se clasifican en clases de calidad según criterios ópticos.
En la producción industrial, la clasificación se suele llevar a cabo de forma automática mediante un sistema optoelectrónico. Antes de su procesamiento ulterior, las láminas se almacenan temporalmente en una zona climatizada, separadas según su calidad.