Las escaleras y, en particular, los peldaños, son componentes sometidos a grandes esfuerzos. Por ello, las superficies son tratadas con barnices, aceites o ceras. La aplicación se realiza en varias capas y puede ser manual en una cabina de pistolaje o mecánica.
Para el revestimiento mecánico de componentes de escaleras, es posible pulverizar en una máquina pulverizadora, inundar en un sistema de submersión o aplicar por rodillos (en ingles: roller coater).
Cada capa, ya sea de barniz, aceite o cera, debe secarse después de su aplicación. Los carritos de bandejas permiten almacenar y desplazar las piezas durante el proceso de secado, ahorrando espacio. Los sistemas de secado, en los que las piezas se secan en un flujo continuo con aire caliente, infrarrojos o radiación UV, ofrecen un ahorro de tiempo considerable.